SWEET DREAMS – EURYTHMICS.

Posted in Uncategorized on March 2, 2011 by lazuruskilix
LOS DULCES SUEÑOS ESTÁN HECHOS DE ESO
¿QUIÉN SOY YO PARA NO ESTAR DE ACUERDO?
HE VIAJADO POR EL MUNDO Y LOS SIETE MARES
TODOS BUSCAN ALGO
ALGUNOS DE ELLOS QUIEREN ABUSAR DE TI
ALGUNOS DE ELLOS QUIEREN SER ABUSADOS
ALGUNOS DE ELLOS QUIEREN USARTE
ALGUNOS DE ELLOS QUIEREN SER USADOS POR TI

DULCES SUEÑOS…

ALGUNOS DE ELLOS QUIEREN HERIRTE
ALGUNOS DE ELLOS QUIEREN QUE TU LOS HIERAS

LOS DULCES SUEÑOS ESTÁN HECHOS DE ESO
¿QUIÉN SOY YO PARA NO ESTAR DE ACUERDO?
HE VIAJADO POR EL MUNDO Y LOS SIETE MARES

TODOS BUSCAN ALGO

CUANDO SE ROBARON AL SOL.

Posted in Uncategorized on March 2, 2011 by lazuruskilix

Era un pintor que compartía aficiones con la literatura.
Enamorado de los paisajes andinos, apuraba en su lienzo los detalles de un ocaso singular.

El rojo intenso del firmamento contrastaba con su diminuta figura que enfundaba a un cuerpo escuálido metido en su saco y su raído mandil sobremanchado de mil colores.Su exagerado mentón alargaba a su gusto su crecida barba, dando argumento a sus ávidos ojos que devoraban, con enorme deleite, ese instante del firmamento.

Como es de suponer, el “poeta-pintor” privilegiaba al rojo que se deslizaba, goloso, sobre la tela.

Rojo por aquí y más acá.

El rojo tragaba al pincel, enraizándose en el lienzo, mordiendo al bastidor y salpicando al caballete.

Rojo; más rojo, antes que se esconda este paisaje devorado por la noche.

–¡Por favor!, rumiaba con desesperación sólo para sí, más rojo…; ¡ES PRECISO MÁS ROJO!–. Su pincel se meneaba al ritmo de su éxtasis, imparable, indomable; pero el rojo se acabó antes de tiempo;…

Entonces el artista, endiosado por el paisaje y engatusado de pasión, con extraño arrebato, tomó presto su navaja y, de un tajo voló su mano derecha.

En ese instante, los músculos, los huesos, el pensamiento, la vanidad del pintor, y en suma, todas las partes de su cuerpo, se convirtieron en pintura roja…; y, con el muñón sangrante, <siguió pintando> y <pintando>, su original visión.

Cuando el ocaso tragó al Sol, en un retazo de tocuyo, quedó grabado para siempre el exquisito misterio de un anochecer andino.

Al pie, yacía sin vida el escuálido cuerpo de un pintor que compartió su locura con la literatura.

Entonces, inesperadamente, el astro rey, conmovido por tamaña idolatría, volvió a salir para rendir homenaje a su pintor.

Fue la única vez que el día amaneció dos veces; por el Este y por el Oeste.

Desde aquella ocasión, el Sol ya no es el mismo; ha perdido su brillo.

 Han pasado muchos años.

En algún rincón olvidado, sobre una tela empolvada por el tiempo, todavía supervive el misterio de aquel anochecer andino, cuyo Sol se… ¡resiste a desaparecer!

Autor y Amigo:  Javier Cotillo.  JACO

http://www.goear.com/files/external.swf?file=b93ad35